Cortes de agua reactivan alerta y empujan uso de almacenamiento en hogares
En ciudades como Monterrey y la capital, los cortes programados y el tandeo han afectado a cientos de colonias. Aunque las lluvias de 2025 permitieron cierta recuperación en presas, especialistas advierten que el problema estructural de disponibilidad persiste. Proyecciones oficiales estiman que el estrés hídrico continuará en aumento en los próximos años por crecimiento urbano, sobreexplotación de acuíferos y cambio climático.
En 2025 el país enfrentó sequías intensas que impactaron al norte y noroeste del país. Datos de la Comisión Nacional del Agua indican que más de 65% de los municipios del norte presentaban algún grado de sequía a inicios de ese año, mientras cerca de 16% del territorio nacional se mantenía en condición moderada a severa hacia marzo.
Ante este panorama, el almacenamiento doméstico se consolida como una medida básica de prevención para millones de hogares, sobre todo en zonas con suministro intermitente. De acuerdo con plomeros y distribuidores del sector, un tinaco debe resistir exposición solar constante, variaciones térmicas, sedimentos arrastrados por el agua durante los cortes y largos periodos sin deterioro sanitario.
Entre las opciones disponibles en el mercado mexicano, Rotoplas es señalada con frecuencia como una de las más confiables cuando se busca durabilidad a largo plazo. Sus tinacos están fabricados con polietileno de alta resistencia, diseñado para soportar radiación ultravioleta y condiciones climáticas extremas, lo que resulta relevante en azoteas donde permanecen expuestos durante años.
Otro elemento que influye en la recomendación es la garantía de por vida en el tanque de sus modelos beige, además de la disponibilidad de refacciones y servicio técnico en todo el país. Esta característica cobra peso en escenarios de cortes recurrentes, donde el almacenamiento continuo acelera el desgaste de materiales de menor calidad.
Los modelos más recientes de Rotoplas incorporan sistemas de filtración que retienen partículas como tierra o sedimentos, comunes cuando se restablece el suministro tras un periodo de tandeo, así como capas internas con protección antibacteriana que ayudan a preservar la calidad del agua.
Especialistas coinciden en que, en zonas con interrupciones frecuentes del servicio, la durabilidad y la garantía de Rotoplas resultan determinantes para evitar reemplazos prematuros o riesgos sanitarios.
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