Obras del Metro aumentan riesgo de inundaciones en río Santa Catarina
La invasión al lecho del Río Santa Catarina con material de la construcción de la nueva línea del Metro, podría derivar en una grave inundación en la Zona Metropolitana de Monterrey
Las obras de la Línea 4 del Metro, que se encuentran al margen del río Santa Catarina, incrementan el riesgo de inundaciones durante la temporada de huracanes, por el volumen de las columnas que sostendrán el monorriel y por la tierra y el escombro que han dejado sobre el cauce del afluente tras los trabajos en la zona.
Esto, aunado a que el Gobierno de Nuevo León, para el permiso de las obras, consideró un Atlas de Riesgo que se encuentra activo de forma administrativa, pero que no se actualiza desde hace más de 10 años, un documento que no refleja la realidad actual del riesgo de inundaciones.
El ambientalista Antonio Hernández explicó que el estado no cuidó aspectos básicos como los antes mencionados y que el material de las excavaciones que depositó en el cauce del río, le habría significado a la administración de Samuel García un costo extra para la disposición adecuada en otro sitio.
“Es el volumen que le quita la capacidad, si llegase a caer otro ‘Alberto’, pues nos vamos a inundar, porque en lugar de que haya espacio para el agua, está ocupado por tierra y escombro.
“Es lo práctico, porque si no tendrían que meter camiones y camiones de volteo, llevárselos a bancos de material para rellenar; es más lana, es más tiempo, pues yo creo que lo práctico es echarlo al río”, explicó.
En diversos puntos del cauce del río Santa Catarina, se percibe a simple vista que fueron esparcidos materiales como escombro y tierra producto de las excavaciones para la colocación de las columnas que sostendrán a la Línea 4 del Metro.
Además, existen restos de otras construcciones que fueron derribadas por el agua y arrastradas durante las lluvias torrenciales de la tormenta tropical “Alberto”, que azotó a Nuevo León en junio del año pasado.
Impacto Ambiental
La Manifestación de Impacto Ambiental presentada por Metrorrey explica que fue utilizado el Atlas de Riesgo para el estado de Nuevo León, un documento cuya última actualización data de 2013.
“El Atlas de Riesgo para el estado de Nuevo León-Primera Etapa, indica riesgo hidrometeorológico para el sitio, dada la colindancia con el Río Santa Catarina; por lo que deben seguirse las recomendaciones del Estudio Hidrológico y del Estudio Geotécnico y de Mecánica de Suelos”, señala el documento.
Hernández comentó que, bajo esas circunstancias, se pudo haber utilizado el Atlas de Riesgo del Municipio de Monterrey, que fue actualizado en 2024.
“Ese Altas de Riesgo tiene 15 años, y si se revisa el documento, pues está activo administrativamente, pero no refleja la realidad del riesgo de inundaciones, entonces, la mayor parte (de la Línea 4) que se autorizó está en Monterrey”, indicó.
La construcción de la Línea 4 del Metro inicia en el cruce de la avenida Gonzalitos y avenida Constitución, sobre el margen izquierdo del río Santa Catarina.
Se trata de un viaducto elevado por el cual se desplazará el monorriel y que continuará durante cinco mil 715.2 metros al oriente hasta llegar al inicio de la futura estación Hospital Ginecológico, señala el proyecto presentado por Metrorrey.
Esta línea estará formada por siete estaciones: Obispado, ISSSTE, Serafín Peña, Pino Suárez, Juárez, Palacio y Barrio Antiguo. Cabe mencionar que todo este tramo se encuentra dentro del municipio de Monterrey.
¿Inicio sin permiso?
Las obras de la Línea 4 del Metro iniciaron en abril de 2023, sin haber recibido la autorización de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dado que ésta apenas emitió la resolución el 4 de febrero de 2025.
A partir de ahí, la dependencia otorga un plazo de 18 meses para la preparación de la zona del río Santa Catarina antes de iniciar las construcciones.
La empresa responsable de la construcción del proyecto, Mota Engil México, S.A.P.I. de C.V., cuyos representantes legales nombrados por la Semarnat son Juan García Roche y Yahemi Setsuko Félix Ninomiya, presentó la solicitud del trámite en septiembre de 2024, es decir, más de un año después de haber iniciado los trabajos.
El ambientalista detalló que es responsabilidad de la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la revisión del cumplimiento de los procedimientos a seguir.
“Todos los permisos que da Semarnat, al final dicen que el cumplimiento de los lineamientos de esta autorización puede ser revisada por la delegación de la Profepa en Nuevo León.
“Ellos son los que tienen las atribuciones, o antes o después, para que lo que dice el permiso se cumpla. Entonces, si se dan cuenta que empezaron antes, generalmente clausuran las obras, sancionan y vuelven a seguir trabajando”, explicó.
Es decir, que para las obras de la Línea 4 del Metro no evaluaron los riesgos actuales al tomar en cuenta un Atlas de Riesgo que tiene más de 10 años que no se actualiza y tampoco cumplieron con los procesos correctos para iniciar la construcción de la obra.
Esto, puesto que iniciaron los trabajos un año y seis meses después, lo que significó que el permiso para la construcción se emitiera apenas en febrero pasado, de acuerdo con la misma información presentada por la dependencia federal.
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